4 agosto, 2021

Información de Manizales, Caldas y Colombia para el mundo

Para combatir la variante británica se deben reforzar protocolos, entre ellos aumentar a cuatro metros la distancia entre personas

La llegada de la cepa británica a Caldas y a Colombia prende las alarmas en el país, pues se presume que podría tener relación con el acelerado incremento de nuevos casos de COVID-19. Contrarrestar su transmisibilidad depende de la adherencia a los protocolos de bioseguridad, especialmente el de la distancia física con otros.
 
“La variante B.1.1.7 tiene mayor transmisibilidad debido a que el huésped o el enfermo que porta el virus tiene mayor producción del mismo. El virus va en una gotita de saliva y cuando se tose, se estornuda o se habla en voz alta necesariamente se expelen gotitas de saliva, entonces esta persona en una sola gotita tiene mayor cantidad de virus que las personas que se contagiaron con la sepa que inició”, indicó el director de la Territorial de Salud de Caldas, Carlos Iván Heredia. 
 
El funcionario explicó que, al tener mayor cantidad de virus, es mayor la posibilidad o probabilidad de infectar otras personas hasta en un 35%. Es por eso que ahora se requiere un distanciamiento de cuatro metros, y no solo de dos metros, como antes.
 
“Esta persona requiere mayor distanciamiento, mayor calidad en el uso del tapabocas. Hay que utilizar un tapabocas que sea hermético, ajustado a la cara, que no nos dé la posibilidad de que la más mínima gota llegue a nuestras vías respiratorias o en nuestra boca, porque llega con una carga viral muy alta y seguramente va a desarrollar la enfermedad”, aseguró Heredia. 
 
El llamado de la Territorial de Salud es a que los caldenses no se confíen, pues el virus no discrimina edad o nivel socioeconómico y continúa siendo letal.