El presidente Abelardo de la Espriella ordenó el jueves 29 de octubre de 2026 una militarización temporal de Cúcuta, como respuesta a la crisis de seguridad registrada durante la última semana en la capital de Norte de Santander. La instrucción contempla una intervención coordinada del Ejército Nacional y la Policía Nacional para recuperar el control del orden público y enfrentar a las estructuras criminales que operan en la zona.
La decisión fue anunciada después de dos hechos que marcaron la semana en la ciudad fronteriza. El lunes fue asesinado Miguel Castellanos, exsecretario de Gobierno de Cúcuta y precandidato a la Alcaldía, cuando se desplazaba por el Anillo Vial acompañado de su hijo y sin su esquema de seguridad. Al día siguiente, un artefacto explosivo detonó en las instalaciones de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), cerca de uno de los pasos que comunican a Colombia con Venezuela.
El atentado dejó siete personas heridas, entre ellas varios integrantes de la Policía. El Gobierno vinculó la respuesta militar con la necesidad de contener las acciones de las organizaciones criminales y reforzar la presencia estatal en una ciudad de más de 800.000 habitantes, ubicada junto a una frontera con pasos internacionales.
“Cúcuta no está sola”.
La frase fue pronunciada por el presidente durante declaraciones a la prensa, en las que también indicó que el Ejército aumentará su presencia en la ciudad junto con la Policía. De acuerdo con sus instrucciones, los altos mandos y el Ministerio de Defensa deberán actuar con la capacidad del Estado para fortalecer el control territorial y enfrentar a las estructuras criminales y narcoterroristas señaladas de atentar contra la seguridad.
Una medida anunciada como temporal
La orden presidencial tiene carácter temporal, según explicó De la Espriella. El mandatario señaló que la estrategia busca restablecer el orden público y proteger a los habitantes de Cúcuta. En su mensaje, sostuvo que ningún grupo criminal debe imponer condiciones a la población y que las autoridades mantendrán operaciones contra las organizaciones ilegales presentes en Norte de Santander.
- Fuerzas involucradas: Ejército Nacional y Policía Nacional.
- Zona de aplicación: Cúcuta y sus puntos estratégicos de seguridad.
- Objetivo anunciado: recuperar el control territorial y enfrentar estructuras criminales.
La medida se conoce un mes después de que el Gobierno ordenara la militarización temporal de Santa Marta, donde se desplegaron militares para enfrentar a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. En ese caso, la presencia de uniformados se mantuvo durante varios días, de acuerdo con el contexto expuesto por el presidente.
El mandatario también planteó esta semana la posibilidad de militarizar algunos sectores de Bogotá, específicamente Sumapaz y Usme. El alcalde Carlos Fernando Galán rechazó que la Policía fuera reemplazada en sus tareas de seguridad. En Cúcuta, la nueva instrucción presidencial se concentra en una ciudad fronteriza cuya ubicación es considerada por el Gobierno un factor utilizado por grupos armados y organizaciones criminales para operar y evadir a las autoridades.