El proyecto de ley de rescate fiscal presentado por el Gobierno de Abelardo de la Espriella afronta reparos en el Congreso de la República por los aumentos del IVA y del impuesto de renta para personas naturales. La iniciativa fue radicada por el vicepresidente José Manuel Restrepo y debe completar su trámite antes de que termine 2026 para que las medidas tengan efectos en la vigencia presupuestal de 2027.
Las objeciones provienen de congresistas de distintos partidos, incluso de Salvación Nacional, colectividad que avaló la candidatura presidencial de De la Espriella. El debate se desarrolla junto con las propuestas de reducción del gasto público, una de las dos partes centrales del proyecto. La otra corresponde al aumento del recaudo mediante nuevos gravámenes o mayores tarifas.
“No apoyaremos: IVA a frutas, verduras y granos, más cargas tributarias a la clase media ni IVA a los insumos del campo. ¡Que el Estado se ajuste el cinturón, no la gente!”, afirmó la senadora Sara Castellanos.
Castellanos, identificada como aliada del presidente, manifestó así su rechazo a varios de los incrementos incluidos en la propuesta. En la Cámara de Representantes, Carol Borda, también integrante de Salvación Nacional, expresó una posición similar y respaldó la disminución del tamaño del Estado, pero no el aumento de los impuestos.
El componente de reducción del gasto
De acuerdo con el planteamiento gubernamental, las medidas de austeridad tendrían respaldo entre sectores de derecha, centro derecha y centro. Entre las alternativas que se han mencionado están la eliminación de la mitad de los contratos de prestación de servicios y la fusión o el cierre de entidades públicas. Sin embargo, estas medidas representarían entre el 20 % y el 25 % del impacto fiscal total calculado para la reforma.
- Gasto público: el Gobierno busca reducir contratos y reorganizar entidades estatales.
- Recaudo: el proyecto contempla cambios en el IVA y en el impuesto de renta para personas naturales.
- Trámite: el Congreso tendría hasta el cierre de 2026 para aprobar la iniciativa con efectos en 2027.
El proyecto llega al Legislativo después de que varias reformas tributarias anteriores fueran modificadas durante su discusión parlamentaria. En ese proceso, los gobiernos han tenido que negociar cambios con los congresistas para conseguir las mayorías necesarias. En esta ocasión, el rechazo a los incrementos tributarios también alcanza a sectores que respaldan la reducción del gasto y hacen parte de la coalición política del mandatario.
Debate sobre el recaudo
El componente de mayores ingresos fiscales ha generado las principales diferencias entre el Ejecutivo y los partidos representados en el Congreso. La propuesta busca combinar el ajuste del gasto con nuevos recursos, pero las declaraciones conocidas hasta ahora muestran que varios legisladores separan ambos asuntos: respaldan revisar la estructura del Estado y reducir costos, mientras cuestionan que el aumento recaiga sobre alimentos, insumos del campo y la clase media.
La discusión continuará dentro del trámite legislativo de la reforma de rescate fiscal. Para que las disposiciones se apliquen en el presupuesto de 2027, el Congreso deberá estudiar, debatir y votar el proyecto antes de finalizar el año.