El municipio de San Vicente del Caguán, Caquetá, contará con una nueva sede de la Universidad de la Amazonia, un proyecto del Ministerio de Educación que busca ampliar las oportunidades de formación superior para los jóvenes de esa zona del país. La primera etapa de la sede Yarí fue diseñada para atender una población potencial de 960 estudiantes.
De acuerdo con la información divulgada por el Ministerio el 1 de noviembre de 2026, la obra contempla 5.500 metros cuadrados de infraestructura nueva. El proyecto está orientado a acercar la educación superior a las familias del municipio y a ofrecer programas relacionados con los intereses estudiantiles y las características del sector productivo local.
Programas y espacios previstos
La sede permitirá habilitar inicialmente tres programas de pregrado de la Universidad de la Amazonia:
- Ingeniería Agroecológica.
- Medicina Veterinaria y Zootecnia.
- Derecho.
La infraestructura incluirá nueve aulas, cada una con capacidad para 40 estudiantes, además de dos laboratorios especializados para los programas agropecuarios. También se proyectó un espacio de tecnología e innovación multimedia para las actividades académicas.
El diseño contempla otros servicios para la comunidad universitaria, entre ellos un restaurante con cocina, áreas administrativas, espacios de bienestar universitario, baterías sanitarias, parqueaderos y zonas comunes. La distribución anunciada busca reunir en una misma sede los ambientes de formación, atención institucional y encuentro de los estudiantes.
Una sede vinculada al desarrollo regional
El Ministerio señaló que la selección de los programas tuvo en cuenta los desafíos del sector productivo de San Vicente del Caguán. En ese sentido, la oferta combina una formación relacionada con las actividades agropecuarias del territorio y un programa de Derecho.
La ministra de Educación, Ilva Myriam Hoyos Castañeda, afirmó que el proyecto debe entenderse como un espacio para construir comunidad, compartir conocimientos y desarrollar capacidades. La iniciativa hace parte de la política denominada Milagro Educación, según la entidad, y fue presentada como una apuesta para convertir el talento de los jóvenes en oportunidades de formación y progreso en su propio territorio.