María Piedad Marín Gutiérrez, integrante del Consejo Nacional de Acreditación (CNA) y docente de la Universidad de Manizales, afirmó que la ampliación de la cobertura en la educación superior no puede limitarse a la apertura de cupos. Según la directiva, el desafío central es garantizar que esos cupos vengan acompañados de calidad y condiciones que permitan la permanencia y la graduación de los estudiantes.
En la entrevista publicada por La Patria, Marín Gutiérrez recordó que Colombia hoy cuenta con más de 2,7 millones de estudiantes en educación superior, “la cifra más alta de nuestra historia”, y señaló una preocupación concreta por la brecha territorial entre zonas urbanas y rurales en el tránsito de la educación media a la superior.
“El verdadero desafío es que esos cupos vengan acompañados de calidad y permitan que los estudiantes permanezcan y se gradúen. Y ahí aparece una brecha que me preocupa especialmente: la territorial”, dijo Marín Gutiérrez a La Patria.
Desigualdad en el acceso según territorio
Marín Gutiérrez citó datos del SNIES sobre las tasas de transición entre la educación media y la superior: en las zonas urbanas el pase supera el 50%, mientras que en la ruralidad apenas alcanza el 32%. Estos porcentajes, explicó, ponen de manifiesto que el problema no es solamente de oferta, sino de acceso efectivo y pertinencia.
| Contexto | Tasa de transición |
|---|---|
| Zonas urbanas | >50% |
| Zonas rurales | 32% |
Propuestas y prioridades según la consejera del CNA
En la conversación con el medio local, Marín Gutiérrez planteó varias líneas para reducir las brechas y mejorar la calidad:
- Fortalecer las sedes regionales de las universidades para que la educación superior llegue al territorio y no obligue a la migración estudiantil.
- Promover alianzas con colegios y modelos de transición que preparen mejor a los estudiantes para la educación superior.
- Impulsar la formación técnica y tecnológica pertinente a la vocación productiva de cada región.
- Desarrollar modalidades híbridas con acompañamiento integral del Estado y de las instituciones para asegurar retención y calidad.
- Vincular los programas con el mundo laboral: prácticas, convenios con empresas y apoyo al emprendimiento.
Marín Gutiérrez, además de su cargo en el CNA, es integrante de la Junta Directiva del Icetex; desde esas responsabilidades enfatizó la necesidad de políticas que no solo amplíen la oferta, sino que garanticen pertinencia y oportunidades de inserción laboral para los egresados.
Los planteamientos de la consejera confluyen con debates actuales sobre la regionalización de la educación superior y la relación entre calidad, equidad y desarrollo local. En Manizales y el Eje Cafetero, donde las instituciones universitarias y las cadenas productivas requieren talento formado acorde con sus vocaciones, las propuestas para fortalecer sedes, articular formación técnica y promover modalidades flexibles tienen especial relevancia.
Marín Gutiérrez vinculó la calidad y la permanencia estudiantil con la necesidad de que los programas respondan a “la vocación productiva de cada región” e incluyan mecanismos concretos de inserción laboral, sin detallar en la entrevista medidas administrativas o plazos para implementar las recomendaciones.